Hace poco fue el cumpleaños de mi tía y mi tío quiso regalarle un par de retratos de sus nietas.
Lo fácil de hacer retratos de familiares es que tienes más que memorizadas sus caras y gestos, lo malo, que te obsesionas más de lo normal por conseguir clavar el parecido.
Por suerte no me arranqué demasiados pelos y el resultado mereció la pena.
Así de bonitas quedaron Xiana y Dafne:
Lo fácil de hacer retratos de familiares es que tienes más que memorizadas sus caras y gestos, lo malo, que te obsesionas más de lo normal por conseguir clavar el parecido.
Por suerte no me arranqué demasiados pelos y el resultado mereció la pena.
Así de bonitas quedaron Xiana y Dafne:
En principio iban a ser simpemente retratos a lápiz pero como en las fotos de referencia llevaban ese toque de color de la ropa quise mantenerlo y darle algo de alegría.
Cada una tuvo su momento "se me está acabando la paciencia", el de Dafne fue por la melenaza (que en la foto sólo era una mancha negra)

Cada una tuvo su momento "se me está acabando la paciencia", el de Dafne fue por la melenaza (que en la foto sólo era una mancha negra)
Aquí más de cerca y también el detalle de las gafas:
El de Xiana fue la cazadora vaquera, casi llegué a arrepentirme de la idea de los colores.
Y como siempre, la mejor parte fue la alegría que se llevó la destinataria (bueno, y quien hizo el encargo también, jajaja)
