Siempre me ha dado muchísima vergüenza que me vieran dibujar, por lo que sacar de papel y lápiz en plena calle me ponía de los nervios. Pero está claro que la única forma de vencer el miedo es enfrentarlo.
Siempre llevo encima una libretita y un boli para garabatear un rato.
Aquí os dejo unos pocos de esos dibujetes rápidos.