Esta tarde, mientras estaba en la concentración convocada en Vigo, me quedé mirando a la farola bajo la que siempre nos reunimos.
No quiero enrollarme aquí con discursos políticos, sólo diré que la luz de esta farola me parece cada vez más brillante.
No quiero enrollarme aquí con discursos políticos, sólo diré que la luz de esta farola me parece cada vez más brillante.
Por cierto: odio dibujar en la calle, ¡cuánto cotilla suelto hay por ahí!
(De ahí que el dibujo sea tan cutrillo, lo hice a correr para poder cerrar la libreta rápido)
